El fullback de Pucará vive su mejor momento, es protagonista con el seleccionado argentino de Seven y se prepara con todo para “hacer un gran mundial”. “Me encanta jugar al rugby y no quiero parar hasta estar con Los Pumas”, aseguró.

Es el terror de las defensas. Su dribbling, el pique corto y su patada de zurda son marca registrada en el Torneo de la URBA donde fue una de las grandes figuras de la última temporada. Y va camino a escribir su nombre en el ámbito internacional. Es Lucas González, el fullback de Pucará que está en boca de todos por su gran rendimiento en el seleccionado argentino de Seven. Y que tiene un sueño que cuenta con naturalidad: “El de cualquier jugador de rugby, ser Puma”.
El número 15 del Rojo de Burzaco recibió a Info Región en su casa de Adrogué donde charló no sólo de lo que dejó la gira por Dubai (Emiratos Árabes) y George (Sudáfrica) correspondiente al circuito de la IRB, sino también del mundial de juego reducido que se viene en marzo próximo, de su querido Pucará y de los sueños de integrar el seleccionado que consiguió el tercer puesto en Francia 2007.
- ¿Qué análisis hacés de las dos primeras etapas del Circuito?
- Fueron buenas. Nos entrenamos con mucha anticipación porque nos enfocamos también al mundial de Dubai, que es en Marzo. Y creo que el balance es positivo porque en la primera etapa, con muchas lesiones, clasificamos para cuartos de oro y en la segunda hicimos una semi con Nueva Zelanda, que no la pudimos ganar pero creo que vamos en camino a eso.
- ¿Qué impresión te dejó el Seven de Dubai?
- (Piensa) Hacia varios meses que no jugábamos, pero nos sirvió para empezar a tomar minutos de juego. Tuvimos mala suerte con las lesiones y algunas desconcentraciones que pagamos caro; me gustó el segundo partido con Francia, que ganamos. Lo que quizá faltó es más acción en ofensiva, pero ajustamos la defensa.
- ¿Y del certamen en George?
- Uff… muchas cosas. Sudáfrica fue importante para consolidar a un grupo humano que jugó con inteligencia y mucho corazón cada partido. Y metimos una semifinal de oro ante los All Blacks, que no es poco. Lo único malo es que sentimos el desgaste por las lesiones (Passerotti, Pablo Gómez Cora, Rodríguez Burruchaga y Nico Bruzzone) ya que todos tuvimos muchos minutos en cancha. El mejor momento fue con Portugal, en cuartos de final: ahí demostramos que cuando este equipo está concentrado es imparable. También me gustó el partido con Fiji, más allá de la derrota.
- Falta cada vez menos para el mundial de Emiratos…
- Sí, por suerte sí. Y estamos ilusionados. Todos queremos estar ahí, en unos días se hará el sorteo de los grupos que será importante y creo que el ranking –Argentina está en el sexto lugar- nos permitirá ser cabezas de serie o sino no arrancar contra las potencias, que es importante.
- ¿Hasta dónde pueden llegar?
- Yo creo que un mundial es especial, si me pongo la camiseta argentina es para llegar lo más lejos posible, al igual que mis compañeros; pero tenemos que trabajar mucho porque todo nos cuesta un poco más. Hay que entrenar, no relajarnos y podemos llegar lejos.
- ¿Cómo lo vés al equipo nacional de cara al futuro?
- Esta es una camada de jugadores jóvenes, todos muy bien entrenados, con muchas ganas… El grupo humano es muy bueno por sobre todas las cosas y eso hace que se forme un gran equipo porque también hay excelentes jugadores como Bustos Moyano, los hermanos (Pablo y Santiago) Gómez Cora o el Negro Comuzzi. Hay experiencia, pero también juventud con ganas de crecer, de jugar en el rugby internacional y de ponerse la camiseta de Los Pumas algún día.
- A propósito de Comuzzi, compañero tuyo en Pucará, si él fue convocado por Phelan a la última gira con Los Pumas ¿vos no te ilusionás con una citación?
- Y… seguro. Igual lo que consiguió el Negro se lo merece, porque es un fenómeno. Hablé con él, me contó su experiencia y ahora me puse como meta hacer un gran mundial con el Seven para ver si puedo estar en la convocatoria de junio, cuando vuelva a reunirse el seleccionado para un amistoso. No me vuelvo loco, pero obvio que es el sueño de cualquier jugador de rugby. Yo trabajo día a día para llegar porque ahora mi sueño es ser Puma, el Seven es una linda vidriera para lograrlo.
- Hace unos días te dieron el premio “Revelación Clarín” como el mejor del rugby metropolitano. ¿Qué significó para vos?
- Me dio felicidad, porque me acordé de mis amigos y de toda la gente de mi club. Pucará es mi segunda casa y todo lo que soy se lo debo a ellos. Me están pasando muchas cosas en muy poco tiempo.
- Si seguís así tus horas en Burzaco van a ser contadas…
- Tengo posibilidades de irme, sé que si en algún momento quiero crecer como jugador tendré que hacerlo más allá de que en Pucará estoy muy bien, pero hoy tengo la posibilidad de jugar con mis amigos y quizá se me da hasta la chance de compartir una cancha con mi hermano Nico, que sería genial.
- Ojo, que él en la Intermedia semifinalista terminó jugando de fullback. Mirá si te saca el puesto…
- (risas) ¡Lo mato! No, pero eso es imposible porque él es naturalmente un centro, jugó ahí porque faltaba un compañero. Podemos jugar juntos, nos conocemos bien y vivimos esta pasión contándonos todo.
- Con el buen equipo de 2008, algunos chicos de la Inter y con Comuzzi y vos en un alto nivel, ¿se puede ilusionar con semifinales el hincha de Pucará?
- Seguro. Hay una expectativa muy grande, creo que la idea será mantener el buen juego que hizo el equipo este año porque hay un grupo importante de jóvenes más algunos con experiencia y el objetivo sin dudas serán las semifinales.
Fuente: InfoRegión/Pepe Tricanico
Sebastián Jaen